EFECTOS DEL CLORO DE LA PISCINA EN LOS OJOS


Se aconseja utilizar lentes acuáticos y así poder evitar estas molestias

Como todos lo sabemos, el cloro es un elemento químico con propiedades antisépticas que son sumamente importantes para mantener el agua de las piscinas libre de cualquier infección y limpia. Todas estas propiedades son beneficiosas para desinfectar y mantener el agua limpia; sin embargo, puede irritar los ojos, la piel y las vías respiratorias.


Ahora bien, se supone que si el agua ha sido tratada de forma correcta los bañistas no tienen por qué experimentar ningún tipo de molestia, no obstante, los contaminantes provienen de los mismos bañistas, tales como: productos cosméticos, cremas, lacas, orina, saliva, piel muerta, sudor etc. Es por esto que es tan importante que las personas se duchen antes de ingresar a la piscina y también se puedan encontrar servicios sanitarios cerca de la misma.


Si te gusta abrir los ojos dentro del agua en la piscina sabrás que tus ojos se pueden irritar con mucha facilidad, por eso mismo se aconseja utilizar lentes acuáticos y así poder evitar estas molestias; no obstante, la verdadera razón por la que los ojos se irritan no es directamente el cloro, si no que el causante real, se llama cloramina.


¿Qué es la cloramina?

Es un compuesto que se forma por una reacción química entre el cloro que se encuentra libre y las diferentes sustancias contaminantes que producen los bañistas, la combinación de estos elementos son los que causan ese efecto en los ojos y la piel.

Ahora te vamos a dar algunas recomendaciones simples para que te puedas deshacer del ardor en tus ojos al terminar de nadar:


1. Enjuaga tus ojos con agua fría. Después de haber nadado, puede que en tus ojos aún se puedan encontrar rastros de cloraminas o diferentes sustancias irritantes, por eso debes agarrar un poco de agua y verterla en un ojo y luego en otro y luego secar los ojos al terminar. Por medio del agua fría se puede reducir notablemente la inflamación.


2. Usa alguna solución salina. Después de salir de la piscina puedes sentir tus ojos secos o incluso rasposos, una solución rápida para aliviar la molestia es humectar los ojos con gotas sintéticas de suero salino, estas las podrás encontrar con facilidad en la farmacia.


3. Gotas de leche. Este método no se encuentra científicamente comprobado; sin embargo, muchos nadadores lo utilizan como una solución natural después de haber pasado mucho tiempo del día dentro de la piscina. Se puede aplicar usando un gotero o una cuchara para dejar caer un par de gotas en el ojo, se cree que la leche contrarresta el efecto de los químicos de la piscina y alivia de una vez el dolor.


Por: Yennifer Cabezas C. / prensa@representacionesag.org

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