INFECCIÓN POR HERPES GENITAL




Por: Dra. Nadia Srur Rivero


La infección por herpes genital es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes causada por los virus de herpes simple tipo 1 y tipo 2. La infección se asocia con una considerable morbilidad física y psicológica acompañante. Puede tratarse de una infección primaria o recurrente. El modo principal de transmisión de estos virus es mediante el contacto directo.


Transmisión de virus


La transmisión del virus ocurre frecuentemente cuando el compañero tiene lesiones clínicamente visibles (úlceras), pero en ciertos casos puede ocurrir en personas que son portadoras y no tienen lesiones visibles, al tener contacto directo con la zona genital durante las relaciones.


Puede existir transmisión al feto durante el embarazo, (aunque su incidencia es baja), y también durante el nacimiento, al pasar por el canal de parto, en presencia de lesiones activas.


Infección inicial


Al adquirir el virus no se presentan síntomas de inmediato. Lo más frecuente es que se presenten lesiones en la piel y membranas mucosas cuatro a siete días después de la relación íntima. Estas lesiones luego progresan a úlceras genitales, acompañadas de dolor, ardor e inflamación vulvar, y al orinar. Algunas veces hay además ganglios inflamatorios y fiebre. Sin tratamiento esto puede persistir durante varias semanas.


Herpes genital recurrente


Después de la erupción primaria, el virus permanece latente de por vida en los ganglios neuronales sensoriales. La infección genital primaria involucra los ganglios sacros. Desde aquí, el virus puede reactivarse y causar infecciones recurrentes.


La reactivación viral es común en presencia de predisposición inmuno genética, y las reactivaciones pueden disminuir con el paso del tiempo. Factores fisiológicos y ambientales como fiebre, rayos ultravioleta, menstruación, estrés o trauma pueden ser desencadenantes.


Las recurrencias ocurren en un grupo de personas que padecen de herpes genital primario sintomático, y al menos 6 veces al año en 30% de los pacientes según algunos estudios.


Para ayuda diagnóstica se cuenta con varios tipos de pruebas de laboratorio. Se puede obtener una muestra directa de las úlceras de la zona genital la cual se envía al laboratorio para determinar la presencia de virus.


Para el manejo del cuadro sintomático se recomienda un tratamiento antiviral. La dosis y vía de administración será determinada por el médico según factores de riesgo y cuadro clínico.


Dra. Nadia Srur Rivero

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Especialista en Ginecología y Oncológico

Hospital La Católica

2255-2125

2246-3458

Correo: dra.nadiasrur@gineonco.org

Enlace Facebook: https://www.facebook.com/Consultorio-Doctora-Nadia-Srur-Rivero-793472267409366/


Revista VOS® es una creación de MALEKU Publicidad / Todos los derechos reservados.
Teléfono: +506 2245-5011 / +506 4000-1550 E-mail: info@revistavos.co.cr San José, Costa Rica.