¿Por qué se desarrollan las alergias?

Su diagnóstico es más frecuente en niños que en adultos, que predominantemente desarrollan alergia a pólenes

Por: Emily Oviedo M./ prensa@representacionesag.org

Al acabarse el invierno, quedan atrás una gran parte de las preocupaciones de los padres a la hora de acudir a la consulta del pediatra. Casi podemos decir que es hora de olvidarse de las gripes, las bronquitis, los cuadros catarrales. Pero muchos de nuestros niños comenzarán con a asistir a la clínica por una condición respiratoria tan o más importante que la producida por estas patologías.


Síntomas

Los síntomas irán desde la congestión nasal hasta la dificultad respiratoria, e incluyen un conjunto de enfermedades alérgicas entre las que destacan rinitis, rinoconjuntivitis, asma, urticaria o dermatitis atópica. Es muy frecuente que un mismo niño sufra más de una de estas enfermedades simultáneamente o de modo consecutivo. La dermatitis atópica y la sensibilización a ciertos alimentos (proteínas de la leche de vaca, huevo...) suelen ser el primer acontecimiento, que se inicia en los primeros meses de vida.


En general, estas patologías suelen ser transitorias. Por otro lado, en los primeros años de vida, pueden aparecer sibilancias pitos asociadas a infecciones por virus, tendentes a la remisión espontánea y que aparecen tanto en alérgicos como en no alérgicos.


Alergenos

La sensibilización a pólenes suele comenzar en los primeros años de vida. Al principio, casi sin síntomas hasta unos años después, momento en que se iniciará el picor de ojos, la sensación de quemazón, el lagrimeo, la obstrucción nasal, los estornudos, el picor de nariz, etc., que se harán más intensos a medida que el niño vaya sensibilizándose más.

Otras sustancias que producen alergia y se encuentran suspendidas en el aire, entre las que se incluyen los mohos, los ácaros o los epitelios de animales, producen más síntomas pulmonares y, además, lo hacen de forma más precoz. Su diagnóstico es más frecuente en niños que en adultos, que predominantemente desarrollan alergia a pólenes.


Los ácaros del polvo son pequeños artrópodos que necesitan escamas de piel y restos vegetales para vivir, en un medio de alta humedad y de temperaturas cálidas. Abundan en colchones, almohadas, moquetas, alfombras..., por lo que una de las medidas básicas en el tratamiento de una alergia al polvo es la limpieza frecuente de estos elementos y la evitación de la humedad en los hogares. Hay que tener cuidado con los peluches, que son un buen refugio para los ácaros: cuantos menos haya en casa, mejor.



Revista VOS® es una creación de MALEKU Publicidad / Todos los derechos reservados.
Teléfono: +506 2245-5011 / +506 4000-1550 E-mail: info@revistavos.co.cr San José, Costa Rica.